La situación económica por la que atraviesa el país está haciendo que
todas las administraciones públicas recorten miles de millones de euros en
materia de sanidad. En Adis Vega Baja, una asociación sin ánimo de lucro que ayuda
a casi 200 niños discapacitados con problemas motrices, lo saben muy bien. En
los últimos dos años han visto cómo las ayudas que percibían se han visto reducidas
a menos de la mitad, mientras que los niños a su cargo, no sólo no han reducido
la atención que necesitan, sino que cada día necesitan más cuidados. Ahora, la
organización busca hacerse con los 10.000 euros que otorga la Fundación
Inocente Inocente, con la colaboración del futbolista del Real Zaragoza, Luis
García.
de presentaros a los premios
Inocente, inocente?
Respuesta. Nuestra asociación
ha colaborado en varias ocasiones
con la Fundación, siempre
estamos atentos a este tipo de
convocatorias, porque son una
buena forma de conseguir dinero
y también de motivar a los chicos.
En esta ocasión, el único
requisito era contar con la colaboración
de una cara conocida
para elaborar un vídeo. Tenemos
la suerte de tener a Luis García,
que ya ha colaborado con nosotros
en alguna ocasión, por lo
que estamos encantados.
P. Hace unos años conseguisteis
financiación a través de esta
Fundación...
R. Sí, la verdad es que las relaciones
con la Fundación
Inocente, Inocente vienen de
lejos. Hace dos años ganamos la
convocatoria de cortos cinematográficos,
dotada con 1.000 euros
y en 2010 también nos dieron
30.000 euros durante su gala tradicional.
P. Además del dinero conseguido
de otras fundaciones, ¿de dónde
sale el presupuesto de Adis?
R. Ahora, de donde podemos
(risas). Recibimos dinero de ins-
tituciones públicas, como el
Ayuntamiento de Orihuela, a través
de las concejalías de Sanidad
y Bienestar Social. También colaboras
con nosotros instituciones
privas, o cajas de ahorros como la
CAM, Bancaixa o la Caja Rural, a
través de sus obras sociales, o la
Universidad Miguel Hernández,
que nos cede sus instalaciones
siempre que lo necesitamos. Sin
embargo, en los últimos años
todas estas ayudas se han reducido
a más de la mitad. Hay subvenciones
que no hemos cobrado,
como la del Ayuntamiento de
Orihuela, que tiene pendiente de
pago algunas de ellas desde 2010.
P. ¿Cómo ha afectado esta situación
a la labor diaria de la asociación?
R. Pues imagínate. Los padres
costean parte de los gastos,
mediante una cuota mensual. Sin
embargo, los recortes sufridos en
las subvenciones, junto con la
difícil situación económica que
atraviesan todas las familias, ha
hecho que el mantenimiento de
los tratamientos de fisioterapia,
tan necesario para niños con discapacidad
en su sistema motor,
sea muy difícil. Incluso muchos
padres se han visto obligados a
suspender el tratamiento, pues
aunque la cuota para los padres es
mínima, ni siquiera a eso podían
hacer frente.
P. ¿Habéis recurrido a otro tipo de
ayudas, como la Consellería o
Ministerio?
R. Aunque parezca mentira, no
recibimos nada por parte de ninguno
de los dos organismos. Es
una vergüenza que la Generalitat
no de ni un euro para estos niños,
ya que asuntos como la rehabilitación
o los terapeutas son necesarios
de por vida. Sanidad no cubre
estas cuestiones, es absolutamente
bochornoso.
P. Entonces, ¿cómo están las
cuentas de la asociación actualmente?
¿Cuánto dinero necesitan?
R. Las cuentas están al límite. La
asociación tiene un presupuesto
de unos 300.000 euros anuales.
Estamos trabajando para cobrar el
dinero prometido por el
Ayuntamiento de Orihuela. Las
negociaciones van por muy buen
camino, y esperamos recibir parte
de ese dinero en breve. Tenemos
la suerte de contar con varios
colaboradores que nos van ayudando
a ir desarrollando nuestros
proyectos.
P. Desde Adis también tenéis iniciativas
para conseguir dinero.
R. Por supuesto. No descansamos.
Desde la venta de calendarios,
que este año nos ha funcionado
bastante bien, obteniendo un
beneficio neto de 25.000 euros,
hasta la realización de obras de
teatro o actividades benéficas con
compañías de teatro o grupos
musicales que colaboran con nosotros
de manera altruista.
Cualquier iniciativa es bienvenida,
y durante todo el año trabajamos
para ir mejorando día a día y
atender cada vez a más niños.
Ellos son la razón de ser de todo
nuestro
trabajo.

